Frente al reciente cambio en la regulación de los productos emergentes de tabaco y/o nicotina, como los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado, FIC Argentina alertó sobre el retroceso en materia de salud pública y destacó la necesidad de fortalecer el cumplimiento y la fiscalización de la Ley Nacional de Control de Tabaco (Ley N.° 26.687 – LNCT).
La Resolución del Ministerio de Salud 549/2026 y la Disposición de ANMAT 2543/2026, publicadas a principio de mayo en el Boletín Oficial, eliminan las prohibiciones en materia de comercialización, importación y publicidad de cigarrillos electrónicos y productos de tabaco calentados (Disposición ANMAT N.° 3226/2011 y Resolución del Ministerio de Salud N.° 565/2023, respectivamente), vigentes hasta ese momento en nuestro país y que habían sido adoptadas bajo la consideración de la evidencia científica y el principio precautorio, entendiendo que dichos productos representan un riesgo para la salud de la población y que podrían favorecer el desarrollo de comportamientos adictivos en los jóvenes.
Mario Bedosti, coordinador del área de incidencia de FIC Argentina, explicó que "si bien la efectiva implementación de dichas prohibiciones era severamente deficitaria en el caso de los cigarrillos electrónicos, sí se cumplía en el caso de los productos de tabaco calentado, cuya circulación en el país era entre nula". Escuchá la nota completa en este link
Desde esta resolución ha quedado habilitado el mercado para productos con daño demostrado para la salud humana y que buscan generar dependencia. Además, el Ministerio de Salud no incluyó en las nuevas medidas la evidencia científica independiente que las justifique en términos sanitarios ni tampoco existieron instancias de consulta a las organizaciones especializadas en la temática, tal como sí ocurrió en el proceso de elaboración de las normas anteriores.
“Desde FIC Argentina lamentamos el debilitamiento de los estándares protectorios, y expresamos preocupación sobre la capacidad de monitoreo y cumplimiento de las regulaciones que surgen de las nuevas normas. Considerando que la fiscalización y sanción de las violaciones a la Ley Nacional en lo que respecta a cigarrillos convencionales es severamente deficitaria, existen razones para dudar acerca de cómo el Estado garantizará que las nuevas reglas para la comercialización de los productos emergentes se hagan cumplir”, señaló Mario Bedosti.
Finalmente recordó que el carácter federal de nuestro país hace que "sean las provincias las que puedan poner un límite. En Argentina la gran mayoría de las provincias tiene sus programas de control del tabaco. Vamos a reforzar esas herramientas institucionales" remarcó. Entre las medidas importantes a seguir desarrollando es que en los lugares libres de humo además de que no se puede consumir cigarrillo común, tampoco se permita el uso de vapeadores, y cigarrillos electrónicos. También tienen posibilidad de intervenir en la publicidad que se da en los quioscos y distintos lugares de venta de tabaco.

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