El pasado sábado 14 de marzo, alrededor de 120 mujeres trabajadoras que se nuclean en distintos sindicatos de nuestro país se reunieron en el Camping de la Asociación de Trabajadorxs de la Sanidad, ATSA para compartir sentires y vivencias vinculadas con el impacto que tendrá en su vida cotidiana la recientemente aprobada Ley de "Modernización Laboral".
A continuación compartimos el programa Todo Salud donde la Secretaria de Género y Diversidad de la CGT de San Juan, Mirna Moral comentó cómo están trabajando en su provincia y cuál es la situación de las trabajadoras en los distintos espacios laborales.
A continuación, compartimos el programa Todo Salud en el que ofrecimos la lectura colectiva del Documento final del 3er encuentro de Mujeres Sindicalistas de la CGTRegional Mendoza y San Juan.
"Conmemorando el Día de las Mujeres Trabajadoras 8M, las mujeres sindicalistas de la CGT, Regional Mendoza y San Juan, nos reunimos para reflexionar sobre el impacto del ajuste y la reforma laboral en nuestras vidas y en el trabajo decente. La lucha de las mujeres y diversidades en el ámbito laboral enfrenta desafíos significativos, desde la falta de reconocimiento de la diversidad familiar y los derechos de convenio colectivo en riesgo, hasta la exclusión de la seguridad social y el aumento de la violencia y discriminación.
En este encuentro, visibilizamos cómo la reforma laboral expulsa a las mujeres y diversidades del trabajo decente, afectando especialmente a quienes sostienen las tareas de cuidado y enfrentan mayores desafíos en la crianza. La eliminación de leyes que protegen el teletrabajo, la desprotección en el empleo informal y la reducción de recursos para la seguridad social son algunos de los temas que nos preocupan.
Este espacio, año a año, nos permite analizar y discutir estrategias para fortalecer nuestros derechos, promover la igualdad y garantizar un trabajo digno para todas las mujeres y diversidades, construir solidaridad y avanzar hacia un futuro laboral más justo e inclusivo.
Por eso denunciamos una a una las vulneraciones de derechos que impone la mal llamada “ley de modernización laboral”.
1- El ajuste y la reforma laboral expulsan a las mujeres y diversidades del trabajo decente. Porque el “BANCO DE HORAS” rompe la conciliación entre la vida laboral y personal, elimina la obligación de pagar horas extras sin una jornada fija lo que hace que la organización de los hogares se vuelva un caos. Y queda claro que somos las mujeres quienes seguimos sosteniendo las tareas de cuidado en nuestra sociedad.
2- Esta reforma no reconoce la diversidad familiar y el cuidado de las infancias porque no aborda la relación entre empleo y responsabilidades de cuidado. No contempla licencias para familias por adopción, ni situaciones especiales cómo nacimientos múltiples, prematuros o hijos con discapacidad. Esto excluye a muchas mujeres que enfrentan mayores desafíos en la crianza y de hecho, más de 3 millones de niñes crecen en familias sostenidas por mujeres.
3- La nueva ley ataca directamente los convenios colectivos porque prioriza los convenios por empresa o región, elimina la ultraactividad que mantenía los acuerdos vigentes hasta su reemplazo. Esto habilita la negociación a la baja y pone en riesgo los avances logrados: licencias parentales, protocolos antiviolencia, licencias por cuidados de infancias y adultas/os mayores, subsidios para cuidados, etc. Estos derechos han sido muy importantes para las trabajadoras mujeres y diversidades y debemos defenderlos
4. El teletrabajo queda desprotegido al eliminar la ley que lo rige. Es la única norma laboral que reconoce explícitamente las tareas de cuidado. Vulnera el derecho a interrumpir la jornada cuidados y deja su regulación a acuerdos individuales aumentando la vulnerabilidad de quienes trabajan de forma remota.
5. Esta supuesta modernización legitima la violencia y la discriminación porque mantiene la regulación que valida los despidos por embarazo o maternidad mediante una indemnización agravada, pero sin posibilidad de reincorporación. Desprotege a las mujeres frente a la discriminación ya que ante la falta de políticas con perspectiva de género y discursos misóginos validados por el gobierno, profundiza la violencia hacia mujeres y diversidades.
6. Con esta ley, los despidos no tienen costo para los empleadores y será el Estado el que pague en cuotas. A partir de la creación del FAL (Fondo de Asistencia Laboral), el Estado financiará los despidos de personas que trabajan en relación de dependencia, usando como recurso el dinero que aportamos para nuestra jubilación. Esto significa una indemnización más baja (excluyen horas extras, bonos y comisiones) y en 12 cuotas fijas.
7. Lejos de modernizar las relaciones laborales, esta ley excluye a las trabajadoras informales y de las plataformas. Gran parte de la fuerza laboral femenina de nuestro pais trabaja en relaciones informales, son monotributistas, autónomas o de plataformas digitales. Esta ley no las nombra ni reconoce derechos básicos como las licencias por maternidad, paternidad o cuidado, perpetuando así su desprotección.
8. No habrá jubilaciones dignas porque la exclusión de la seguridad social se pone de manifiesto en la reducción de los recursos del sistema integrado previsional argentino (SIPA), afectando políticas clave para la autonomía económica de las mujeres, como asignaciones familiares, AUH, AUE y moratorias previsionales. 9 de cada 10 mujeres que se jubilaron en la última década lo hicieron gracias a la moratoria. El FAL desfinancia al fondo de aporte jubilatorio de Argentina.
9. Cada vez nos endeudamos más para vivir. El plan económico y político del gobierno, es el responsable del endeudamiento de la Nación, del freno al consumo, del techo a las paritarias, de la destrucción del trabajo y el empobrecimiento de cada hogar argentino. Hoy el endeudamiento y la morosidad de pagos está en un récord histórico: más de 20 millones de personas están endeudadas usando el crédito para consumo diario, servicios o alquileres.
Por todo esto que analizamos entendemos que las políticas de ajuste y las reformas laborales no son neutras: impactan con más fuerza sobre las mujeres y diversidades, especialmente sobre quienes sostienen las tareas de cuidado, quienes enfrentan mayores dificultades para acceder al empleo formal y quienes históricamente han tenido que luchar el doble para conquistar sus derechos.
Frente a este escenario, las mujeres sindicalistas no nos resignamos.
Nos organizamos. Nos encontramos. Nos escuchamos. Y seguimos construyendo fuerza colectiva.
Este encuentro es una muestra de que las mujeres dentro del movimiento sindical estamos más unidas que nunca para defender nuestros derechos y para construir un mundo del trabajo más justo e igualitario.
Porque sabemos que cuando las mujeres avanzamos, avanzan también los derechos de toda la clase trabajadora.
Por eso hoy reafirmamos nuestro compromiso:
de seguir organizándonos,
de seguir luchando,
de seguir defendiendo el trabajo digno,
la igualdad y la justicia social.
Porque sin igualdad no hay justicia social.
Y sin justicia social no hay trabajo digno.
Compañeras
Las mujeres sindicalistas de Mendoza decimos con claridad:
¡No al ajuste!¡No a la reforma laboral!
Y reafirmamos que la organización sindical seguirá siendo la herramienta fundamental para defender los derechos de las trabajadoras y trabajadores de nuestro país. Muchas gracias.

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